Disfrutar de una comida en un ambiente inspirado por diseñadores de alta costura, compartir mesa en el vagón de un antiguo tren, cenar absolutamente a oscuras en París, Londres o Barcelona, o abrigarse –incluso en verano– para tomar el aperitivo en un bar de hielo son solo algunas de las experiencias insólitas que podemos vivir en torno a la gastronomía en diferentes lugares del mundo. Hoy os hablamos de ocho de ellas.

1. Bocados de alta costura
Diseñadores como Roberto Cavalli o Ralph Laurent han inspirado restaurantes de lujo en las capitales de la moda, como Nueva York, París o Milán. En la ciudad italiana encontramos Just Cavalli Restaurant & Club, un lugar exclusivo donde pasar una velada inolvidable degustando las recetas de la más alta tradición italiana y finalizar la noche tomando una copa en su discoteca.

Otro gran diseñador, Ralph Lauren, afirmó: “Me siento profundamente atraído por el tipo de gastronomía que la gente quiere disfrutar realmente, por ese tipo de comida vibrante que las personas quieren probar una y otra vez”. Inspirándose en esta filosofía encontramos tres establecimientos: The Polo Bar Ralph Lauren, en el corazón de Manhattan, en Nueva York; RL, en Chicago; y Ralph DE, en pleno Boulevard Saint Germain de París. En todos ellos, el glamour y la gastronomía se sientan a la mesa.

The Polo Ralph Laurent

Y más cerca aún de la moda se encuentra el Café Dior by Pierre Hermé de Seúl, ya que se ubica en la 5ª planta de la Flagship Store de Dior en la ciudad coreana. Se trata de un cefé donde se sirven los exclusivos postres del pastelero Pierre Hermé, conocido en algunos círculos como el “Picasso de la repostería”.

2. Tocando el cielo

Pasamos de la alta costura directamente a las alturas, concretamente a los 50 metros sobre el suelo donde se encuentra suspendido el restaurante Dinner in the sky, una experiencia que se puede vivir en diferentes ciudades de todo el mundo. Se trata de un comedor volante en el que 22 personas, sentadas alrededor de una mesa, en asientos giratorios y asegurados mediante un sistema de correas, disfrutan de una cena prácticamente tocando el cielo.

Hay un área central, con espacio para cinco personas, donde se ubica el chef, un sumiller y camareros para completar el servicio. Toda una cena de altos vuelos.

Dinner in the sky

3. Tecnología y gastronomía
Las últimas tecnologías se dan la mano con la alta gastronomía de un chef con 2 Estrellas Michelin y 3 Soles Repsol, Paco Roncero, para crear Sublimotion, en Ibiza. Junto a él, un equipo de cocineros compuesto, esta temporada 2017, por Dani García, Diego Guerrero, Toño Pérez y el repostero Paco Torreblanca, hasta sumar 8 Estrellas Michelin en total.

Se trata de una experiencia exclusiva, para despertar todos los sentidos, en la que 12 comensales, alrededor de una única mesa, se ven inmersos en el proceso creativo de los platos durante 3 horas, a través de realidad virtual, pantallas envolventes, música, arte, diseño e, incluso, neurociencia.

Sublimotion Ibiza

4. Bajo el mar.
Comer o cenar inmerso en el océano junto a todas sus especies marinas es posible en el restaurante Submarino, ubicado en el parque Oceanogràfic de Valencia. Bajo una cúpula diseñada por el arquitecto Félix Candela y rodeado de un excepcional acuario circular que envuelve todo el restaurante, podemos disfrutar de la mejor cocina mediterránea en un ambiente espectacular.

Aún más llamativo, aunque un poco más lejos, es el Ithaa Undersea Restaurant, ubicado en las islas Maldivas, a casi 5 metros de profundidad y considerado el primer restaurante submarino del mundo. El New York Daily News lo calificó, en 2014, como el restaurante más bello del mundo. Desde luego, las vistas son espectaculares.

Ithaa Undersea Maldivas

5. A oscuras.
¿Os atreveríais a comer completamente a oscuras? ¿Sin saber qué platos estáis comiendo o quiénes son los comensales que tenéis a vuestro alrededor? Pues esa es la experiencia que ofrece Dans le Noir, un restaurante ubicado en Barcelona , que cuenta también con establecimientos en París, Londres, San Petesburgo, Niza, Nantes, Auckland y, desde el 28 de junio, también en Madrid.

El concepto es sencillo: vivir la experiencia gastronómica sin un elemento tan vital como es la vista, potenciándola agudizando el resto de los sentidos. Lejos de limitar la experiencia, el hecho de comer o cenar en la más completa oscuridad nos hace disfrutar de la verdadera esencia del sabor de los alimentos.

Dans le noir

6. En el vagón de un antiguo tren
Los trenes tienen algo mágico que evoca los grandes viajes, a través de espectaculares parajes naturales, por todo el mundo. Y eso es, precisamente, lo que han querido recrear en el restaurante La Postal, ubicado en Segovia. Se trata de un exclusivo vagón de tren de los años 50, completamente restaurado, desde donde contemplar las vistas más bellas de la localidad castellano-leonesa.

La historia que hay detrás es muy bonita porque recrea los innumerables viajes que hizo el poeta Antonio Machado para ver a su amada Guiomar, que residía en Madrid. Ese tren fue fuente de inspiración para el escritor y el lugar donde desarrolló parte de su obra.

La Postal Segovia

Sin movernos de ese mágico mundo ferroviario, podemos vivir una experiencia similar en París, en el restaurante Le Wagon bleu, un auténtico vagón del mítico tren Orient Express, que estuvo en servicio entre 1925 y 1957. En 1965 se rehabilitó para usarlo como escenario cinematográfico y, hace unos años, algunos apasionados lo rescataron del atrezzo del séptimo arte para convertirlo en un precioso restaurante donde disfrutar de la gastronomía francesa.

7. Bajo cero
Desplazarnos, aunque sea con la imaginación, como el Ártico, para experimentar lo que tuvieron que sufrir quienes acometieron las duras expediciones por el hielo está mucho más cerca de los que podamos imaginar. El Ice Bar, ubicado en pleno centro de Madrid, es un lugar singular donde los paisajes helados son protagonistas: mobiliario de hielo y esculturas efímeras, en un entorno gélido nos llevan hasta esos lugares remotos del planeta. Solo necesitaremos un buen abrigo (que nos proporcionan a la entrada) para poder disfrutar de una bebida (no ofrecen comidas) en el Polo Norte.

Si lo que buscamos es comer en estas condiciones gélidas, podemos desplazarnos hasta Finlandia, al resturante Kemin LumiLinna – The SnowCastle, que este año está nominado como “Mejor restaurante de lujo del mundo”, un galardón que el año pasado ganó el hotel en el que se ubica. Eso sí, solo podréis disfrutar de él entre enero y abril, que es cuando permanece abierto.

Restaurante de hielo Finlandia

8. Dentro de un túnel
Y, para terminar… Hemos hablado de comer en el cielo y también debajo del agua, así que nos queda hacerlo dentro de la tierra, es decir, en una cueva. Y eso es lo que ofrece La Cueva del Túnel, un restaurante ubicado en la localidad leonesa de Valdevimbre. Una antigua bodega, excavada con pico y palo por sus ancestros, es ahora un acogedor restaurante con todos los elementos propios de lo que es: una cueva. Paredes de arcilla, salas y pasadizos que se convierten en comedores para los comensales, luz tenue y velas son los elementos que, unidos a una decoración acogedora, dan como resultado una experiencia perfecta.

Igual de exclusiva que la que encontramos en Italia, en la región de Puglia. Allí, en la localidad de Polignano a Mare, ubicado en una roca con unas increíbles vistas al mar Adriático, se sitúa la Grotta Palazzese, un espectacular restaurante donde el paisaje rocoso se funde con el mar… Un espectáculo para los sentidos.

Grotta Palazzese

Así pues, bajo las aguas o rodeados de ellas, a varios metros sobre el suelo o en el interior de la tierra, con temperaturas gélidas, a oscuras o rodeados del lujo de la alta costura, os invitamos a que descubráis estos lugares insólitos donde la gastronomía encuentra un escenario único.

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