La comida se disfruta antes incluso de degustarla, es un placer para los sentidos, y por supuesto también para la vista. Bajo esta premisa se desarrolla la cocina cromática, que se basa en las sensaciones que transmiten los colores, que te incitan a cambiar tu estado de ánimo y te provocan un juicio previo del plato en cuestión.

Los colores fríos: gris, verde o azul transmiten calma, e incluso se dice que disminuyen el metabolismo. Por su parte, los colores cálidos despiertan nuestra atención y excitan al sistema nervioso.

El pasado año, durante un festival de Diseño celebrado en Bruselas, dos artistas retaron a prestigiosos chefs a elaborar sus menús con un solo color, en el proyecto EatColor. El resultado fue todo un éxito, con todas las reservas agotadas con semanas de antelación: http://www.eatcolor.be/

Comida cromática HG

Este de Bruselas fue todo un reto de cocina monocromática, la cual está especialmente de moda, con un color como favorito, el marrón por la capa de chocolate que suele conllevar.

En España, los chicos de Gastromedia le asignaron Pantone a platos de toda la vida de nuestra cocina, con un gran éxito en redes sociales.
¿Qué buscas en tu cocina? La armonía o el contraste. Pues ya sabes, empieza a transmitir sensaciones desde la presentación.

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