“París es siempre una buena idea”. Esas fueron las palabras de la actriz Audrey Hepburn en la película Sabrina. La protagonista, hija del chófer de una familia adinerada, se marcha a la capital francesa en busca de sí misma. Allí encuentra el éxito y regresa a Estados Unidos convertida en mujer elegante y segura. Y nunca se olvida de París, la ciudad a la que siempre querría regresar. Y es que París tiene algo que engancha al viajero y más aún si se trata de un amante de la gastronomía. Restaurantes, pequeños bistrot y cafeterías con encanto hacen las delicias de cuantos “foodies” viajan a la Ciudad de la Luz. Pero también sus mercados, lugares donde adquirir todos los ingredientes necesarios para preparar alguna de las recetas que han elevado la cocina francesa a lo más alto. Entre todos ellos, destaca “La Grande Épicerie de Paris”, ubicada dentro de “Le Bon Marché”, considerado como el primer gran centro comercial del mundo.

La Grande Épicerie de París
La Grande Épicerie de París

La Grande Epicerie… y Hacienda Guzmán
Además del más antiguo, actualmente, se trata del mayor centro comercial de alimentación de París y un absoluto referente para todos los amantes de la gastronomía. A finales de 2013, tras 18 meses de trabajo, el establecimiento se renovó por completo y ofrece a sus visitantes un espacio único en el que vivir las mejores experiencias gastronómicas a través de los productos llegados de todo el mundo, entre ellos nuestro Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico Hacienda Guzmán, elaborado a partir de la producción ecológica de 300 Ha de olivos, cultivados de manera natural y con el máximo respeto al medio ambiente. Un privilegio del que pueden disfrutar los visitantes de todo el mundo que se acerquen a este lugar único para los amantes de la gastronomía. Vamos a conocer un poco su historia.

La Grande Épicerie de París
La Grande Épicerie de París

Le Bon Marché: más de un siglo y medio de historia

Corría el año 1852 cuando Aristide Boucicaut inventó, junto a su esposa Margaret, el comercio moderno creando el primer gran centro comercial del mundo: Le Bon Marché. Para ello transformó la mercería tradicional de los hermanos Videau –donde se vendían telas y paños, colchones y paraguas–, en un gran espacio comercial donde las personas podían entrar y caminar libremente sin ser molestadas para elegir los productos que querían llevarse. A partir de ahí, comenzó a innovar: precios fijos, márgenes reducidos, entregas a domicilio, intercambio de artículos, venta por correspondencia, rebajas… Fue el modelo revolucionario en el que, más tarde, se inspiraron los comercios de todo el mundo.

En 1869 el matrimonio Boucicaut decide ampliar el negocio, confiando el proyecto al arquitecto Alexandre Laplanche. Diez años más tarde, en 1879, es el propio Gustave Eiffel (el constructor de la famosa torre, símbolo de París) quien hace un pequeña intervención en el proyecto. Con esta ampliación, el centro comercial da un salto cuantitativo importante, pasando de tener 12 empleados y facturar medio millón de francos en 1852, con una superficie de 300 m2, a facturar 72 millones de francos y contar con casi 1.900 empleados, en una superficie de 50.000 m2 en 1877.

La Grande Épicerie de París
La Grande Épicerie de París

Entre 1911 y 1913 se construye un nuevo edificio, estilo art déco, ubicado en el ángulo que forman las calles Bac y Sèvre. Durante la Primera Guerra Mundial, el edificio es requisado para ser utilizado como hospital militar y, en 1915, es destruido por un incendio.

El edifico se reconstruye y, en 1923, se instala en él un espacio denominado “Comptoir de l’Alimentation” (“mostrador de la alimentación”), con una propuesta también innovadora en un centro comercial: ofrecer los mejores tés, conservas y condimentos de calidad. Es la semilla de los que, años más tarde, será “Le Grande Épicerie”. Allí comenzaron a realizar exposiciones y presentaciones temáticas por países, así como otras de productos frescos llegados de todas partes, creando un espectáculo único para la época. La publicidad de entonces decía: “Más de 40 toneladas de alimentos se cortan todos los días en este hermoso rincón y se estima que vendemos 2.000 kilos de carne. Las mejores piezas de fruta, productos llegados de la metrópoli y de sus colonias, son ofrecidas a nuestros clientes, sin olvidar las flores naturales”.

La Grande Épicerie de París
La Grande Épicerie de París

El Comptoir de l’Alimentation siguió creciendo y se transformó, en 1978, en “La Grande Épicerie de Paris”, que se posicionó como el supermercado por excelencia para los gastrónomos de la “Rive Gauche” (los barrios comprendidos a la orilla izquierda del río Sena) de la capital.

La Grande Épicerie de París
La Grande Épicerie de París

Por tanto, si estáis de visita en París, no dudéis en acercaros a recorrer esta institución francesa de la gastronomía, con más de 25.000 referencias de productos excepcionales procedentes de todas las partes del mundo, repartidas en sus diferentes “universos”: la Épicerie y la Épicerie du Monde (zonas de condimentos y especias), la Plaza del Mercado, La Pescadería, la Carnicería, la zona de quesos, la Pastelería, la Panadería, la Cava y la zona de productos de lujo para el paladar, entre otras. Os daréis cuenta de que, como decía Audrey Hepburn… “París es siempre una buena idea”.

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