AOVE y enfermedad renal: esto dice la Ciencia
La Enfermedad Renal Crónica (ERC) afecta aproximadamente a 1 de cada 7 adultos en España, es decir, más del 15% de la población, según las estadísticas. No sólo eso; el aumento de los factores de riesgo, como la hipertensión o la diabetes, ha disparado esta patología en un 30% en la última década. Son datos que asustan, pero también hay espacio para noticias esperanzadoras. ¿Conoces el vínculo entre AOVE y enfermedad renal? Te explicamos el papel del aceite de oliva virgen extra en el manejo de este problema silencioso.
AOVE y enfermedad renal
La enfermedad renal consiste en un deterioro de la función de los riñones, ya sea puntual o crónico (ERC). En concreto, este daño impide filtrar adecuadamente las toxinas y el exceso de líquidos de la sangre, lo que puede terminar requiriendo diálisis o trasplante. Ten en cuenta que estos órganos funcionan como la depuradora de la piscina, trabajando sin descanso para filtrar unos 180 litros de sangre al día. Sin embargo, su función puede verse comprometida por múltiples causas: diabetes, hipertensión, enfermedades glomerulares o, sencillamente, envejecimiento.
En tales casos, los residuos que deberían eliminarse se acumulan en el torrente sanguíneo, desencadenando un estado de inflamación crónica que agrava aún más el daño renal y eleva el riesgo cardiovascular. Es un círculo vicioso difícil de romper. Y aquí es donde el AOVE y enfermedad renal cruzan sus caminos. ¿Sabías que investigaciones recientes indican que el aceite de oliva virgen extra, gracias a sus efectos antiinflamatorios, beneficia a quienes padecen problemas de riñón?
¿Es bueno el aceite de oliva para la insuficiencia renal?
En concreto, en 2024 se publicó en la prestigiosa revista Journal of Functional Foods un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Jaén (UJA), el Hospital Clínico de Ijuí (Brasil) y la Universidad Regional del Noroeste del Estado de Río Grande do Sul (UNIJUI). La investigación revela que la emulsión lipídica de aceite de oliva virgen extra reduce la inflamación en pacientes de enfermedades renales crónicas sometidos a hemodiálisis.
Para ello, las personas participantes fueron divididas en tres grupos: un grupo de control sin AOVE y dos grupos de intervención que recibieron dosis diferentes de la emulsión: 0,25 g/kg y 0,50 g/kg de peso corporal. Los resultados no dejaron lugar a dudas. En los pacientes que recibieron la primera cantidad se observó una disminución del 51% de los marcadores inflamatorios TNF-alfa interleucina 1 (IL-1) e interleucina 6 (IL-6); quienes recibieron la dosis más alta, redujeron estos indicadores en un 66%. Ten en cuenta que es precisamente la inflamación crónica una de las grandes problemáticas de quienes sufren enfermedad renal, sobre todo si se someten a hemodiálisis, obstaculizando la evolución. De este modo se consigue mejorar el estado de los pacientes de forma segura, natural y accesible.
Pero, además, hay margen para el wishful thinking: se trata de un ensayo clínico aleatorizado y controlado que abre la vía a futuras investigaciones tanto de AOVE y enfermedad renal como de cualquier otra patología con inflamación crónica asociada. De hecho, a nivel preventivo, otro estudio ha demostrado que el consumo de aceite de oliva virgen extra contribuye a proteger los riñones frente al estrés oxidativo en la enfermedad renal en la población con diabetes. Además, al ser rico en grasas monoinsaturadas, mejora la salud cardiovascular y disminuye la tensión arterial, otro de los enemigos de tus riñones.
¿Cuál es el mejor aceite para los riñones?
Ahora bien, si el aceite de oliva ayuda a los riñones, ¿todos los aceites de oliva son iguales? En absoluto. AOVE y enfermedad renal es el tándem ganador. El virgen extra se produce mediante un proceso que garantiza que sus compuestos bioactivos lleguen intactos al organismo. Es decir, los ácidos grasos monoinsaturados (como el ácido oleico), los compuestos fenólicos (como el oleocantal, la oleuropeína y el hidroxitirosol) y la vitamina E tienen mayor presencia en el AOVE. Por tanto, son mayores sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias e inmunomoduladoras respecto a otros tipos de aceite de oliva.
¿Y cuál es el mejor AOVE para acompañar tu función renal en el día a día? Uno elaborado con mimo, con aceitunas de calidad seleccionada en su punto óptimo de madurez y extraído en frío para preservar todo su potencial. En Hacienda Guzmán encontrarás una selección de aceites de oliva virgen extra con siglos de historia y una riqueza en polifenoles que refuerza ese vínculo entre AOVE y enfermedad renal. Descubre nuestra gama de aceites Premium y dale a tus riñones el aliado que merecen.